Mejor es quedar como amigos
y evitar sufrimiento.
Ya que cuando rompen tu corazón
dejan de ser tan atentos.
¡Qué mentira aquella de igualarlos!
Siempre son distintos
aunque a veces te embriagan
como un buen vino tinto.
No busco insultarlos,
se que Dios les dio belleza pero a muy pocos corazón,
a veces los disfrutas, otras los lamentas.
No soy una resentida, solo escribo la razón.
Tienen esa mirada que parece del diablo.
Ni hablar de sus sonrisas, que suelen distraer.
Se te impregna en la mente
y te hace pensar hasta el anochecer.
No habría sentido en la vida sin ellos,
admito lo hermosos que son.
Te alegran cada día
como si vivieras una canción.
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